"Cuatro colores", de Fangoria, es una canción que se encuentra en su álbum "Cuatricromía". Este proyecto fue lanzado en un periodo donde el dúo compuesto por Alaska y Nacho Canut continuó su exploración de sonidos electrónicos y letras provocativas. La canción ilustra perfectamente la estética gótica y pop del grupo, fusionando melodías pegadizas con temáticas complejas.
A través de sus versos, "Cuatro colores" evoca un viaje emocional e introspectivo. La repetición del tema de las "cuatro voces" y los "cuatro colores" establece un tono casi surrealista que invita al oyente a reflexionar sobre la percepción y la realidad. Las voces pueden interpretarse como representaciones de estados internos o incluso facetas de la identidad personal que surgen cuando se enfrenta a lo desconocido. La frase "qué son?" al inicio sugiere una búsqueda de significado en medio de la confusión.
El uso del color en esta pieza musical puede simbolizar diferentes emociones: cada color podría representar un espectro emocional distinto, desde la alegría hasta el dolor, pasando por el miedo o el amor. Cuando se menciona que estos colores "queman mi voluntad", se revela una lucha interna sobre cómo los recuerdos o experiencias pasadas afectan a la identidad presente. Con esto, Fangoria aborda el tema del desapego y la tendencia a dejar atrás aquello que resulta familiar para explorar lo nuevo.
Las imágenes de energía brillante y claridad deslumbrante crean una sensación de transcendencia. La letra enfatiza momentos en los que el individuo siente que debe soltarse para poder experimentar algo más elevado: “no tengo miedo mientras me elevo”. Esta sensación podría relacionarse con situaciones donde uno deja atrás miedos e inseguridades para abrazar nuevas posibilidades y experiencias.
El uso del término “subliminal” también sugiere influencias externas que moldean nuestras reacciones emocionales sin ser evidentes para nosotros mismos, apuntando hacia una vulnerabilidad humana típica frente a fuerzas más allá de nuestro control consciente. Así, incluso cuando los personajes están rodeados por estos colores vibrantes, hay una sensación constante de lucha entre el deseo de alejarse de lo familiar y la atracción hacia esos mismos aspectos.
Desde su lanzamiento, "Cuatro colores" ha resonado tanto con fans como con críticos debido a su sonido distintivo y alto valor lírico. Algunas críticas han señalado cómo Fangoria logró capturar la esencia del tumulto interno moderno usando metáforas coloridas y conceptos visuales potentes para ilustrar emociones abstractas.
La grabación misma destaca por su unión entre tecnología musical avanzada y letras poéticas contundentes; el carácter electrónico distintivo refleja no solo tendencias contemporáneas sino también homenajes al legado del synth-pop español. Es interesante notar cómo este estilo musical ha permitido a muchos artistas españoles expresarse libremente sobre temas profundos sin perder accesibilidad ni diversión en sus producciones.
En resumen, "Cuatro colores" es mucho más que una simple canción pop; es una exploración rica en matices sobre las tensiones internas entre emoción e identidad frente a un mundo cambiante. Al mezclar lirismo profundo con ritmos contagiosos, Fangoria invita al oyente no solo a escuchar sino también a sentir cada nota como parte integral del viaje emocional propuesto por este cautivador relato sonoro.